Suma Historica, Malta
 

Malta

Julio de Medicis, Caballero del Orden y Gran Prior de Capua, elejido Papa con el nombre de Clemente VII, apeló al Emperador Carlos I, Rey de España, el cual, en Castelfranco de Emilia, el 24 de Julio de 1530, firmó las cartas patentes de concesión a perpetuidad en favor del Orden, confirmado con bula papal, del feudo libre y noble de las Islas Maltesas, y de Tripoli, en la costa Africana.

El Orden, todos los años, a perpetuidad, durante el día de Todos los Santos, se obligaba a presentar un halcón como homenaje simbólico al Rey de España y a sus sucesores los Reyes de Sicilia. Desde entonces, los Caballeros del Orden Jerosolimitano de San Juan Bautista, fueron conocidos como Caballeros de Malta, y las Islas Maltesas como su estado Soberano.

La isla de Malta, hasta entonces casi desierta, se convirtió en el bastion de la defensa de la cristiandád. Siempre en orden de combate, el agil navio cruzado patrullaba continuamente el mar y mantenia protegidas las indefensas costas sicilianas e italianas, supliendo así la deficiencia belica y la lenteza de movimientos de la flota real. Entretanto los Turcos, después de haber ocupado Budapest, estaban amenazando Viena con su proximidad.

El año 1534, murió el Gran Maestre Felipe de Villiers. Todos lloraron la muerte de este devoto y valeroso soldado; el mismo Solimán el Magnífico ordenó que fuese leido en todas las mezquitas un escrito conmemorativo sobre los grandes logros de su viejo adversario; sin embargo, decidido a aniquilar el Orden, puso sitio a Malta durante el verano de 1551. Los Turcos giraban en vano en torno a la isla, sin osar atacarla, porque los Caballeros habian armado una poderosa flota que hacia de centinela, no solamente sobre Malta, sinó en todo el mar Meditarraneo.

Comenzando el dia 18 de Mayo el año 1565, los Caballeros, a las ordenes del Gran Maestre Juan Francisco de la Valette, sufrieron aquello que los historiadores han dado en llamar El Gran Asedio. Cincuenta mil soldados musulmanes en una flota de 200 navios se lanzaron al ataque invocando a Alá. Durante cuatro meses, los Caballeros, con solo una fuerza de 9.000 soldados, resistieron y mataron más de 20.000 enemigos. No obstante sus setenta años, La Valette, estaba en las primeras lineas de batalla. Cuando Solimán fue informado de la llegada de refuerzos para los Caballeros, enviados por el Rey de España, al mando de Don Garcia de Toledo, Virrey de Sicilia, murió a la edad de 72 años presa de un ataque de ira. El siete de Septiembre de 1565, los otomanes levantaron el asedio. Con esta victoria la derrota de Rodas fué vindicada.

Los Turcos perdieron su poder naval en el mar Mediterraneo y durantelos dos proximos siglos Malta fué inviolable. Esta victoria tuvo unbasto eco en toda Europa y la Flota del Orden se convirtió en una delas más potentes del mar Mediterraneo.

Juntamente con la Armada del Rey de España, el Orden participó en tres gloriosas empresas: En 1541 la conquista de Argel; en 1551 la expedicion de Zoara; y en 1559-1560 la expedicion a Tripoli y la conquista de las Islas Gerbas.

El 24 de Mayo de 1571, por iniciativa del Papa Pio V, y con la participación de España y Venecia, se constituyó la Liga Santa. A la flota, comandada por Don Juan de Austria, hijo del Emperador Carlos I, Rey de España, se unieron algunos galeones del Orden. El 16 de Septiembre del mismo año, la armada de la Liga Santa desplegó las velas.

El 7 de Octubre del año 1571 se inició la batalla de Lepanto, en la cual los Caballeros ocuparon un primer puesto y contribuyeron notablemente a la obtención de la resonante victoria. Capturaron 160 Galeras, incendiaron 80 y mandaron al fondo del mar en torno a 30.000 enemigos. Murieron 60 Caballeros y casi todos los participantes fueron heridos

Con la batalla de Lepanto la Media Luna comenzó un ocaso que culminó con el declive de su fuerza naval.

Sin embargo, los empeños militares, nunca se sobrepusieron a la vocacion hospitalaria de los Caballeros. El Hospital de Malta fue único en el mundo en su tiempo: suelos de marmol, tapices en las paredes, cuberteria de plata y camas cubiertas con sabanas de lino finísimo, un lujo que no existia en ningún otro lugar en aquella epoca. Malta poseia escuelas de anatomia, de medicina y de cirugia. Con la ayuda del Papa y de los Reyes de Francia, España y Portugal, los Caballeros construyeron palacios, iglesias y la bellísima Catedral de San Juan de los Franceses. El Palacio del Gran Maestre, posee aun hoy una extraordinaria galeria de armaduras y diez grandes tapices de Gobelinos basados sobre el tema “Las Grandes Indias Orientales”, donados por la generosidad de Luis XIV.

La Revolución francesa se abatió sobre Europa como una tormenta. Durante el año 1792, el patrimonio de los Hospitalarios fue confiscado en Francia, y sucesivamente en Italia. Las Ordenes de Caballeria fueron abolidas por la Revolución.

El 6 de Junio del año 1798, las primeras fragatas de la espedición a Egipto de la armada francesa llegaron frente a las costas de Malta. El 9 de Junio, el General Napoleón Bonaparte llegó con el grueso de la armada; en la mañana del dia 12, Napoleón desembarcó y entró en la ciudad de La Valletta caminando a pie.

Por un gran error de estrategia del debil e indeciso Gran Maestre, el aleman Fernando von Hompesch zu Bolheim, Napoleón, tomó sin combatir posesión de la herencia de gloria y de sangre de los Caballeros, a cambio de una promesa jamás mantenida, acoger a los Caballeros en Francia en concordancia con su rango.

Y así, Malta, que habia resistido por siglos el ataque de los Turcos y los piratas, abrió las puertas al enemigo. La soldadesca napoleónica, digna hija de la Revolución, saqueó y robó tanto como le fue posible.

El 19 de Junio, Napoleón partió con la armada francesa con rumbo a Egipto, dejando una guarnicion de 1.000 hombres al mando del General Claudio Vaubois para defender la Isla.

Los malteses, ayudados por las tropas britanicas lucharon contra los franceses, los cuales capitularon y abandonaron Malta. La bandera britanica ondeó sobre la isla el 5 de Septiembre del 1800.

Con la pérdida de Malta se podria pensar en el fin del Orden. Pero el Orden, como la mitica Ave Fenix, que renace de las propias cenizas, ni murió, ni morira jamás.

Ironicamente, mientras los territorios del Orden eran invadidos y sus propiedades eran abierta e impunemente saqueadas por todos, las seis grandes potencias europeas firmaron el 27 de Marzo del año 1802 el Tratado de Amiens. Este Tratado Internacional de Paz, reconoce y provee a reestablecer la independencia, la perpetuación y la soberanidad del Orden de San Juan de Jerusalén.

Esta soberanidad, obtenida en Rodas en el 1308 y reconocida por el Tratado de Amiens, nunca ha cesado de existir, con o sin territorio. Un principio del Derecho Internacional establece que un derecho, después de haber sido otorgado, no requiere para su conservación de la continua existencia del poder que lo ha concedido. Si un Tratado o cualquiera otra Ley ha sido aplicada en el reconocimiento de un derecho, la expiración de dicho tratado o dicha Ley, no anula dicho derecho.